Hablar de estilo propio es una materia delicada, porque este concepto va más allá de la moda o del «buen gusto» (eso es tema para otra nota). El estilo personal puede llevarte a la máxima extravagancia o a la elegancia depurada, todo depende de ti. A continuación, te damos algunos consejos para imprimir tu sello personal a la hora de vestir.

1- Date el tiempo de conocerte. Cada persona es un mundo de historias personales y un cuerpo en particular, desconocer eso en nuestro closet es mentirnos diariamente y, a la larga, hará que nunca te identifiques ni te sientas cómoda en tu ropa. Lo primero que debes hacer es darte cuenta de tu estilo de vida, escuchar tus gustos y reconocer tu figura.

2- Una vez claro y asumido el punto anterior, haz un listado de cosas que te identifican en el guardarropas, desde los básicos hasta los accesorios, qué es lo que va contigo y busca referencias visuales para inspirarte dentro de tu área de selección. Por ejemplo, si te das cuenta que lo tuyo es la vida de campo y no te quedan bien los vestidos, no vayas por esos stilletos de moda (por mucho que los veas en todas las vitrinas) ni el look de Victoria Beckham, es mejor que elijas unas botas y zapatos planos, pantalones, jerseys y todo lo que te inspire tu forma de vivir. Busca tus referencias de acuerdo a ello.

3- Ya tienes claro tu cuerpo y tu forma de vivir y tu inspiración, ahora, ve a tu closet y límpialo de todo aquello que no dice nada de ti, los colores que te quedan bien, las formas y texturas que van contigo, se quedan. El estilo personal no es disfrazarse bien, es mostrar quién eres en una manera que habla de autocuidado y que sale natural, desde esa base todo lo que quieras añadirle o quitarle es válido.

4- Aprende a organizar tu closet. Con tu ropa ordenada es más fácil ver lo que tienes y así despertar tu creatividad para armar looks que te satisfagan. Hay muchas formas de hacerlo (por colores, por etilos, por ocasiones, por uso, por horario…) Elije la que más sentido te haga, pero ¡que sea simple de mantener!

5- El estilo es algo que se mantiene en el tiempo y que puede tener variaciones de acuerdo a cómo vamos evolucionando, pero, por lo general, nos acompaña toda la vida. Por eso, es importante que aprendas a escucharte, así adoptarás las tendencias con tu propio sello y no serás una «fashion victim». El último consejo es recordar que lo que muestras al exterior siempre es parte de ti, pregúntate al salir de casa, ¿soy realmente yo la chica del espejo?