Por: Camila Silva Madariaga (@espacioaguadeluz) es psicóloga infanto juvenil con diplomado en psicopatología del niño y el adolescente. Actualmente cursa diplomado relativo a Parentalidad, Apego y Desarrollo. En la actualidad se desempeña como psicoterapeuta en Espacio Terapéutico Agua de Luz.

Desde que aparecen los primeros contagiados por coronavirus en Chile, lentamente nos fuimos recogiendo a nuestros hogares, luego aparecen las cuarentenas obligatorias y así sin darnos cuenta, nos encontramos todos en casa. Niños en homeschooling, teletrabajo, hacernos cargo del aseo, el almuerzo, juego en familia, tiempo para la pareja, ¿tiempo para mi?. Las redes sociales se han encargado de invadirnos de información, horarios, recetas, como hacer las tareas, dietas y ejercicios pero han olvidado como se sientes los niños y niñas en esta cuarenta, y no menos importante, sus padres y madres.

La vivencia de sentirnos encerrados ya genera múltiples emociones asociadas en general, al estrés, ansiedad y amenaza, por lo que tendemos a sentirnos más sensibles a lo externo, criar así, si que es un desafío entonces. Pretender que podemos con todo es innecesario, invitémonos a exigirnos solo lo suficiente, así podemos sorprendernos si es que podemos con algo más pero no desde una exigencia, sino conectado con lo que realmente necesitamos, en cuarentena los niños no necesitan a “súper madres” que hacen tareas, juegan y trabajan; lo que sí necesitan, son a madres que conecten con lo que sienten y los acompañan. Hoy en día con el distanciamiento social, hemos tenido que alejarnos de nuestras familias, hemos dejado de abrazarnos, pero para los que seguimos en casa, no olvidar que los necesitamos, el contacto piel a piel es fundamental así que podríamos dejar como consigna del día –Más abrazos, menos tareas-.

Sentirse desbordado es una sensación habitual en este contexto, la idea no es culparse por sentir sino que todo lo contario, podemos permitirnos sentirnos así. Si sientes que no te la puedes porque es mucho lo que se espera de ti, intenta darte un espacio para fijarte en tu respiración y tu cuerpo, identificar que es lo sientes, cuando logres ponerle nombre, podrías probar realizar alguna actividad que te haga sentir calmada y satisfecha. Es importante considerar que mientras tu te sientas conectada contigo misma y en calma, también podrás promoverlo en tus hijos.

Los niños están en pleno desarrollo emocional, por lo que en ocasiones no logran expresar sus necesidades de manera legible para nosotros, por lo que pueden manifestar conductas que para nuestros ojos, son negativas y aquí aparecen las pataletas, las cuales se han incrementado en los últimos días. Si estuviéramos en un contexto habitual, probablemente entregaría otro mensaje, pero debemos adecuarnos y ser sensibles con lo que estamos viviendo, por lo que pretender manejar siempre las pataletas para enseñar, no creo que sea viable pero lo si podemos proponer, es buscar conectar con los niños, ¿cómo hacerlo?, nuestro cuerpo es un gran aliado, ponernos a la altura del niño, mirarnos, sostenerlo y acariciarlo, invitarlo a la calma; transitar de la ira a la tranquilidad, poco a poco, no todos los días funciona tan bien, seamos paciente con ellos y con nosotras también.

En cuarentena intentemos hacer un “time out” de las redes sociales y televisión, son muchos los mensajes que solo apoyan la incertidumbre, miedo y ansiedad, limitarlos, ayudan a generar en casa un ambiente más limpio de lo externo y por ende, nos puede ser útil como medio de conexión familiar. Es necesario proteger a los niños de la información que ronda porque consigue generar fantasías sobre la pandemia que si no logramos atajar a tiempo, pueden generar impacto en la salud mental.

No hay una forma correcta de sobrellevar la cuarentena, menos el como criar en esta difícil situación, pueden haber días que todo resulta como lo planificamos pero otros, que no sentimos la energía. Buscar espacios de conexión y calma para nosotras mismas podríamos decir que es la base para poder establecer una crianza más positiva en tiempos difíciles, suena fácil pero sabemos que no lo es, puedes ir probando algunas actividades que te ayuden a sentirse más alineada con tus propósito, es importante el auto-cuidado parental, desde esta mirada seguro tendrás más oportunidades de mostrarte sensible a las necesidades de tus hijos ya que partiste por ti misma.