Constanza Cristi Recabarren, Nutricionista U. Mayor. Diplomado Nutrición Clínica Universidad Católica.

 

Últimamente he escuchado sobre los beneficios de las algas en ciertas enfermedades por sus componentes, por lo que decidí investigar para poder exponérselos de forma más sencilla.

Las algas marinas tales como el nori, cochayuyo, wakame, agar agar, espirulina, entre otras, son ampliamente utilizadas en países orientales tanto en la alimentación como en fines terapéuticos, lo cual resuelta nuevo en países occidentales, porque, si bien existen estudios sobre los beneficios de las algas, todavía es una gama que falta por estudiar.

Las algas marinas son una fuente de compuestos bioactivos, que no se encuentran en plantas terrestres. Su consumo se ha relacionado con una menor incidencia de enfermedades crónicas como diabetes, colesterol elevado, osteoporosis, enfermedades cardiovasculares. Esto se ha comprobado en estudios en los cuales comparan dietas japonesas v/s dietas occidentales (más ricas en masas, azucares y grasas saturadas).

Los japoneses, en particular los de la Isla de Okinawa, disfrutan de esperanzas más largas de vida, lo cual se atribuye a su ingesta mayor de pescado y algas marinas. Por lo que nace la necesidad de investigar sobre los beneficios de estas algas.

Antioxidantes

Son ricas en antioxidantes, por lo cual pueden disminuir el colesterol sanguíneo y prevenir el envejecimiento celular, otorgando beneficios antiinflamatorios y anticoagulantes. Debido este efecto, pueden ser útiles en el tratamiento contra la presión arterial, presente en pacientes con múltiples enfermedades asociadas

Control de peso

Las algas son una muy buena fuente de fibra dietética, lo cual ayudaría a prolongar la tasa de vaciamiento gástrico generando mayor saciedad, por lo que de esta forma permiten mantener el peso corporal o sirven como factor coadyuvante en tratamientos de baja de peso. Sin embargo, hay que dejar en claro que las algas no son quemadores de grasa, como he escuchado el uso de espirulina como tratamiento para perder grasa.

Osteoporosis

La osteoporosis es una enfermedad degenerativa, lo que resulta en una disminución de la resistencia ósea y un mayor riesgo de fractura. El calcio y la vitamina D son los 2 micronutrientes esenciales en la salud ósea, las algas marinas son una buena fuente de calcio lo que ayudaría a promover el mantenimiento de los huesos y disminuir el riesgo de padecer esta enfermedad.

Control de la diabetes

Los beneficios para los pacientes con diabetes o resistencia en la insulina, son por la misma razón de su aporte de fibra, la cual, al retrasar el vaciamiento gástrico, permite mantener la glicemia en parámetros normales o evitar elevar de forma exponencial el azúcar en la sangre luego de la ingesta de alimentos, por lo que permite mantener un buen control metabólico en pacientes con diabetes o insulinorresistencia.

En resumen, podemos concluir que el consumo de algas marinas en nuestra dieta permite beneficiarnos de sus compuestos bioactivos, pero faltan estudios, ya que no se habla de alguna dosis en particular con la cual podamos obtener mayores beneficios. Aún así, como mensaje para la casa debemos de comenzar a ampliar nuestra gama de alimentos en nuestra alimentación cotidiana y llevar la alimentación occidental a una alimentación más balanceada y de distintas fuentes de alimentos, imitando a las poblaciones japonesas en particular de Okinawa.