El muchas veces estresante ritmo de vida actual ha llevado a que esta condición afecte a 4 de cada 10 mujeres y, muchas de ellas, no logran dar con una alternativa que de solución para su caso.

Existen distintas causas y tipo de alopecia: Efluvio telógeno, que se puede generar después del parto; Areata, que es la pérdida por mechones debido al stress o a problemas inmunológicos; la Androgenética, que es hereditaria y la Fibrosa frontal, producida por el exceso de tinturas.

Para esto, el mercado ofrece una variedad de tratamientos, pero muchas mujeres desconocen las  alternativas que existen o cuáles son las que les podrían funcionar. Hoy, existe un novedoso tratamiento con células madre, que ha logrado excelentes resultados.

El uso de células madre “estimulan el tejido afectado, formando ácido hialurónico y mediadores celulares, tanto en las zonas con alopecia como en otras en las que la piel ha sido dañada o incluso donde hay quemaduras”, asegura Robinson Guerrero, médico dermatólogo especialista en este tratamiento, quien ha logrado resultados óptimos con la aplicación de células madre, con un 80% más de cabello en el área afectada.

Según su experiencia, los mejores resultados se han obtenido con células madre mesenquimales de tejido de cordón umbilical, idealmente de la persona o de algún pariente, hijo o nieto, que haya criopreservado durante su nacimiento. Además, es un procedimiento ambulatorio, en que el paciente puede hacer su vida normal al otro día, mucho menos invasivo que un implante, cuya recuperación bordea los 15 días, al ser una cirugía.

Como nos cuenta el doctor, las células madre son almacenadas y expandidas por Vidacel, primer banco de células madre en Chile, bajo estrictos protocolos de seguridad. Son entregadas con un informe que certifica la calidad y óptimas condiciones de las células para el tratamiento. Luego, este material biológico es inyectado directamente en la zona afectada con una técnica de aplicación intralesional.

Verónica, paciente de 58 años con alopecia, también respalda estos resultados: “Comencé a perder el cabello desde muy joven, pero desde los 40 años pasó a ser un problema estético grave. Yo no sabía de las células madre, probé todo tipo de tratamientos, vitaminas, inyecciones, casi todo lo que estaba a mi alcance, pero no tuve una mejoría. Supe de este tratamiento, investigué y utilicé las células de cordón umbilical de dos de mis nietos que había criopreservado, las expandieron en laboratorio y ¡funcionó!”

La paciente relata que su experiencia ha sido favorable, ha logrado recobrar cabello en la mayor parte de su cuero cabelludo, tras aplicarse el tratamiento tres veces (una al año) con controles cada seis meses.

Este padecimiento puede causar especiales secuelas psicológicas en mujeres, indican especialistas, pues mientras que en los hombres la calvicie está socialmente aceptada, para muchas mujeres significa la pérdida de su identidad o belleza.

La pérdida del cabello también está asociada a los tratamientos contra el cáncer, como la quimioterapia o radioterapia y para estos casos, el uso de células madre ha mostrado efectos reparadores en pacientes, generando aparición de nuevo cabello al permitir la regeneración de folículos. Con todo, esta parece ser una alternativa efectiva que vale la pena explorar en la búsqueda de una solución.