Por @franguevaraj

Verano sinónimo de calor y sol, mucho sol. Está claro y todas sabemos que el estar bronceadas nos hace ver mejor y la ropa la lucimos más. Pero como todo lo bueno tiene su lado negativo, el envejecimiento y cáncer a la piel son consecuencias que pueden provocar en nuestro cuerpo el exceso de rayos ultravioleta.

Por lo mismo, las mujeres cada vez estamos teniendo más conciencia sobre este tema y buscamos la forma de protegernos para lograr el anhelado tono, pero de una manera saludable. ¿Qué opciones tenemos? Para partir lo más importante es la protección. Uno de los grandes mitos es el que dice que utilizar una crema con factor alto no va a dejar que tu piel tome color, lo que es absolutamente falso.

Elegir un SPF acorde a tu tono de piel y a tus necesidades, no sólo te ayudará a evitar las quemaduras, sino que además te garantizará un bronceado mucho más bonito y natural. Por otro lado, es importante optar siempre por una protección solar más alta para la cara, ya que es mucho más sensible que el resto del cuerpo.

Para seguir, las horas centrales del día son las más peligrosas para tomar sol, ya que los rayos UV inciden verticalmente sobre nuestra piel, por lo que la agresión es mayor. Evita la exposición entre las 11 am y las 16 pm.

Lo ideal para conseguir un bronceado perfecto sin que la piel se seque demasiado ni se queme, es exponerse diariamente al sol por períodos cortos . Quince minutos por lado, es el tiempo ideal para absorber la cantidad necesaria de vitamina D que el cuerpo necesita.

Para terminar, es muy importante una alimentación correcta que permita lograr un tono perfecto ya que, si incorporamos a nuestra dieta alimentos que favorecen la producción de melanina, nos broncearemos más fácil y de manera más progresiva.

El betacaroteno es uno de ellos y se encuentra en todas las frutas y verduras anaranjadas. Su principal característica es su capacidad para favorecer la producción de melanina, además de su función antioxidante y de eliminación de los radicales libres. Si quieres asegurar la dosis diaria, existen en las farmacias suplementos que he comprobado sirven para lograr un color más bonito. Una pastilla al día y listo.

A su vez, La vitamina C, presente en las frutas cítricas y rojas o en los vegetales como el pimentón o el tomate, nos ayudan a luchar contra el envejecimiento prematuro de la piel, mientras que la vitamina E, que encontramos en los frutos secos tales como nueces, almendras o avellanas y en cereales y legumbres, es la principal encargada de reparar las lesiones de la piel.

Y un último dato,  nunca olvides que existen los prolongadores de bronceado, cremas especiales que hacen que tu piel esté nutrida y cuidada para que el color dure más.