A menos de dos semanas para la segunda vuelta presidencial, los resultados siguen estando inciertos. Es que la tarea no es nada fácil: Alejandro Guillier necesita el 80% de los sufragios de los demás candidatos de centroizquierda, esto significa un abanico bastante amplio que va desde Carolina Goic (DC), ME-O (PRO), Beatriz Sánchez (FA), Eduardo Artés (UPA) y Alejandro Navarro (País); mientras que Sebastián Piñera, el 95% de José Antonio Kast y otro tanto de Goic, ME-O e, incluso, Sánchez. Aún así, las encuestas entregan un estrecho margen de 3% de diferencia entre ambos.

En este escenario, los postulantes a La Moneda han desplegado todos sus “encantos” para captar esos “esquivos” votos que les faltan para conseguir el triunfo y sus programas de gobierno ofrecen abrirse para incluir las ideas de los otros aspirantes que no pasaron a segunda vuelta. Sobre todo de Beatriz Sánchez, ya que, a la luz de los análisis, pareciera ser que sus electores son los que inclinarán la balanza. En consecuencia, uno de los temas más discutidos es el de Educación que levantó como bandera de lucha el Frente Amplio. Sin embargo, ninguno de los candidatos logra dar una respuesta satisfactoria para este sector al no recoger del todo sus planteamientos.

Mientras, la Nueva Mayoría sostiene que llevarán la gratuidad en la educación superior al 70%, iniciativa contenida en la propuesta de Goic, además proponen la “condonación” del CAE al 40% más pobre de los deudores que no están en condiciones de responder y que no pagarán mientras no encuentren empleo. Luego de 10 años, la deuda se extinguirá. No obstante, quienes estén trabajando deberán solventar el 10% de su crédito por año; es decir, no es una condonación propiamente tal.

Por su parte, Sebastián Piñera anunció su compromiso por avanzar hasta llegar al 90% de la gratuidad en la educación superior, enfocándose en la técnica profesional por concentrar a casi la mitad de los estudiantes de este segmento y provenir estos de familias con menos recursos. Con ello, incorporó uno de los puntos del programa gubernamental de José Manuel Ossandón, luego de que el senador le diera su apoyo. Sin embargo, no se refiere al CAE.

Aún así, por más que ambos candidatos apelen al FA por distintas razones -la Nueva Mayoría porque se “acercan” a sus ideales y Chile Vamos debido a que reflejan el descontento por la conducción del país hasta ahora- esta fuerza política no da su abierto apoyo.

En efecto, la semana pasada Beatriz Sánchez declaró que si bien “para nosotros Piñera es un retroceso, Guillier tiene planteamientos que son ambiguos”. Por tal motivo, no le dieron el apoyo que el abanderado de la actual administración esperaba. Ante esto, él sostuvo en un programa de radio Pudahuel que “uno espera en política que la gente tenga posiciones definidas: estás o no estás o te abstienes”; y en el comando de Piñera fue considerado un “rotundo fracaso” para su contrincante al no conseguir identificarse con sus partidarios.

Para muchos analistas, esto tiene congruencia con su discurso y con una estrategia a largo plazo. “Es bastante sorpresiva la decisión final, pero si es que ellos quieren montar una coalición que tenga opciones reales de acceder al poder, no pueden tener una mancha en su hoja de vida, como apoyar un candidato con el que no están de acuerdo”, afirmó el director del Programa Electoral de la U. Central, Kenneth Bunker, en Emol.com. Pero no estaba todo dicho.

En cuanto a apoyos se refiere, ante las tibias muestras de acercamiento de la DC al candidato del gobierno, este decidió reunirse con la ex senadora Carmen Frei, quien afirmó que “los verdaderos democratacristianos apoyan a Guillier”; y uno de los más incondicionales fue el de José Antonio Kast a Sebastián Piñera, el mismo 19 de noviembre, quien desde entonces ha trabajado para su candidatura recorriendo Chile.

EL tema que alimentó álgidamente el debate es el de los votos marcados que denunció el abanderado de Chile Vamos; ante lo cual fue duramente criticado por el Gobierno y su contrincante, siendo catalogado de irresponsable y de cuestionar la credibilidad de las instituciones chilenas lo que desencadenó finalmente en que ayer Beatriz Sánchez declarara que su voto iría, oficialmente para Guillier. No obstante, Piñera aseguró basarse en las denuncias que muchos ciudadanos hicieron el día de la votación y que fueron publicadas por diversos medios, sin ánimo de descalificar la legitimidad de las elecciones.

“Por eso nosotros en esta segunda vuelta vamos a hacer un enorme esfuerzo para tener la mayor cantidad de apoderados posibles y la elección sea como todos queremos, limpia y transparente y podamos defender mejor nuestros votos”, expresó en una actividad que realizó en Puente Alto ayer.

No queda mucho margen de acción ni de tiempo, ¿Ya tenemos claro nuestros votos?

Por: Marta Sánchez.