Ati  por: @ati_nutrifitness

¿Te estás preparando para el verano?

Ojo, el peso corporal ¡No lo es todo! Los 4 componentes principales que conforman nuestro cuerpo son agua, huesos, grasa y músculo; los que deben estar distribuidos en una proporción adecuada para que sea saludable.  El peso que medimos habitualmente en una balanza considera la sumatoria de estos 4 de manera global, sin diferenciar entre cada uno. El músculo es más denso que la grasa, por lo tanto, aquellas personas que tienen un contenido muscular superior al promedio, probablemente pesen más, aunque tengan un contenido de grasa adecuado.  En este caso su estado nutricional está normal, pero en muchas ocasiones son diagnosticados erróneamente como sobrepeso. Esto es común de observar en personas de contextura gruesa y deportistas.

Por otro lado, hay personas que tienen un peso corporal dentro de los parámetros normales, pero con un bajo contenido muscular y un alto contenido de grasa, y como la grasa es menos densa, no alcanza a cuantificarse en el peso corporal total, ya que es “enmascarada” por el menor peso generado por el contenido muscular disminuido. Esto es común de observar en personas muy sedentarias y en general son erróneamente diagnosticados con un estado nutricional normal, cuando en realidad mantienen un excesivo contenido de grasa. En inglés, se les denomina a estas personas como “Skinny Fat”. Esta persona que pesa poco, pero tiene una alta proporción de grasa corporal, en realidad tiene sobrepeso.

Para explicarlo mejor, voy a utilizar el siguiente ejemplo:

2 personas pueden medir y pesar lo mismo (60 kilos), pero la primera tiene un mayor porcentaje de grasa y menor contenido muscular; y la segunda un menor porcentaje de grasa y mayor contenido muscular, en la balanza se ve igual, pero al ojo no puesto que a mayor grasa menor tonificación.

Por lo tanto, si iniciaste un plan para bajar de peso y quieres lograr buenos resultados, es fundamental que esté orientado al  fortalecimiento de la masa muscular y disminución de masa grasa, de manera cautelosa, basado en evidencia científica, con el objetivo de que no afecte la salud.

Plan de entrenamiento: Todo plan de entrenamiento debe considerar ejercicios que involucren fortalecimiento de la masa muscular, acorde a tus objetivos, a tus características propias y condición física inicial, esto solo puede ser logrado mientras sea prescrito por un  profesor de educación física, quien tenga las competencias suficientes para hacerlo, y que además supervise y te oriente en la correcta ejecución de los ejercicios, para optimizar los resultados y prevenir lesiones.

Plan de alimentación: No solo es comer sano y natural, también es consumir la cantidad de calorías ajustadas a tu gasto energético individual, tus objetivos, contexto y características propias, con el fin de preservar al máximo tu masa muscular y disminuir principalmente grasa. Esto debe ser guiado por un nutricionista quien calcule de manera adecuada tu gasto energético y la cantidad calórico total que debes consumir en el día, a través de alimentos saludables y con el timing necesario. También debe realizar un seguimiento preciso de tus resultados mediante el análisis de tu peso corporal, circunferencias y composición corporal.  Esto se puede realizar mediante un equipo de bioimpedansiometría o técnicas antropométricas cuya técnica de aplicación requiere de una destreza especial, que solo un profesional formado te puede entregar.

Viene el verano, es verdad, pero asesórate bien y se responsable con tu salud. ¡Pastelero a tus pasteles!