“Es nuestra obligación movilizar (tropas) para luchar contra el contrabando (…) Eso no es ninguna agresión a Chile. Si bien es importante movilizar algunas de nuestras fuerzas, va a ser contra el contrabando, no contra el pueblo chileno, menos contra el Gobierno chileno”. “No sé cuál es la furia de algunas autoridades de Chile contra Bolivia, contra el Estado, contra el pueblo, no entiendo… A lo mejor hay muchos celos por el crecimiento económico (boliviano)”. Las citas son del mandatario boliviano Evo Morales, las cuales fueron pronunciadas hace tan solo unos días, pero si nos ponemos a buscar en el baúl de los recuerdos, encontramos más.

Por la salida al mar: “en términos populares, los chilenos nos maman (engañan). Es una política de la dilación ¿Hasta cuándo otros 130 años más esperando que ofrezcan buenas cosas? y nada”, marzo, 2017. “Usted viene lleno de energía luego de respirar la brisa del pacífico ecuatoriano. Usted ha llegado a una tierra de paz que busca justicia. Bienvenido a una parte de la patria grande, a la que se le ha mutilado el acceso al mar mediante una invasión”, julio, 2015.

“Hasta Estados Unidos nos da visa, menos Chile”, marzo 2017. En agosto de 2016 la Presidenta Bachelet retiró los documentos diplomáticos a las autoridades bolivianas impidiéndoles visitar en marzo de este año nueve de sus compatriotas detenidos en Alto Hospicio, Iquique.

La versión boliviana: para el presidente Morales, los funcionarios que permanecían en la cárcel fueron secuestrados por policías chilenos cuando realizaban un operativo contra el contrabando en suelo nacional. La versión del ministro de Relaciones Exteriores chileno: Heraldo Muñoz, insistió que los funcionarios estaban a más de 400 metros de la línea fronteriza y que intentaban robar nueve camiones. “Quién ingrese a Chile ilegalmente o intente ejercer actos de soberanía en nuestro territorio, se va preso”, dijo en dicha oportunidad.  Cabe destacar que finalmente la visita de la autoridad boliviana se concretó solo hace algunos días.

Fue en medio de la detención de los dos militares y siete aduaneros bolivianos en Iquique y el retiro de una bandera boliviana por autoridades chilenas en Antofagasta, que Bolivia presentó una réplica ante La Haya con sus argumentos en el litigio. Y si bien, el contenido del escrito no es público, las autoridades informaron que incluye “argumentos económicos, históricos y jurídicos” que buscan demostrar “los compromisos incumplidos” por Chile en dar solución al conflicto.

Por su parte, el Gobierno chileno podrá acceder de esta réplica y tendrá hasta el 21 de septiembre para plantear su respuesta. Será a partir de la presentación de la dúplica chilena que el CIJ iniciará el proceso de vistas orales, probablemente a partir de 2018.

Disputas y tensiones, dimes y diretes. Como es sabido, el conflicto central se encuentra en la salida al mar. “Obliguen a Santiago a negociar de buena fe un acuerdo pronto y efectivo para lograrlo”. Fue en 2013, tras no ver una solución efectiva en la agenda bilateral de 13 puntos establecida en el primer Gobierno de Michelle Bachelet, que Bolivia presentó su demanda contra Chile solicitando acceso soberano al Pacífico ante el Tribunal Internacional de Justicia de la ONU (TIJ) en La Haya, Holanda.

Remontándonos al XIX, Bolivia perdió su salida al litoral en la Guerra del Pacífico (1879-1884), disponiendo solo de libre tránsito de personas y mercancías desde la firma del Tratado de Paz de 1904, el cual también fijó las fronteras actuales. Y desde entonces, ambos países lo han cumplido.

De momento, la tensión continúa tras el anuncio de Bolivia de movilizar tropas en la frontera común para combatir el contrabando. “Esto es una decisión soberana de Bolivia, pero es una acción delicada”, dijo el ministro chileno de Relaciones Exteriores, Heraldo Muñoz ¿Provocación o hecho fortuito?