Una medalla de plata, tres bronces sudamericanos, dos veces campeona nacional y 7 veces dentro de los top 8 de los campeonatos sudamericanos y aún así, es difícil encontrar detalles más íntimos de la velocista Fernanda Mackenna (30). Embajadora de marcas que la respaldan con orgullo, como Under Armour, Speedworks y VidaCel, dejó nuestro país para entrenar en Estados Unidos y al volver casi abandona su pasión… pero no lo hizo.

A continuación, Fernanda, quién siempre se ve sonriente, nos da unos minutos entre sus actividades para hablarnos un poco de ella, de las dificultades del deporte en Chile, de sus desafíos y su principal proyecto: ser su mejor versión.

¿De dónde nace la energía y pasión por el deporte?

Nace desde mucha chica cuando mis papás me presentaron todos los deportes y descubrí que a mi me encantaba correr. También el ver videos de mi mamá corriendo (la también velocista Leslie Cooper), el salir a andar en “bici” con mi papá, siempre me dio la energía para poder superarme a mi misma y tener ese “hambre” de querer ser mejor. La pasión creo que uno nace con ella, con ese amor por hacer lo que te gusta y, a través de los años, te das cuenta que el vivir por una pasión requiere también ser disciplinada, aprender de las frustraciones, pararse una y otra vez, y sobre todo, disfrutar lo que haces a pesar de que no siempre cumplirás los objetivos.

¿Cuáles han sido tus carrera más importantes no tan solo por las medallas, sino por la experiencia?                                                                                                                Uf, son varias, cada carrera es especial y distinta, y eso es lo que creo cuesta entender uno siempre espera estar arriba en su mejor performance. Mis carreras más importantes que recuerdo son cuando partí en la pista de cenizas en el Stade Francais. Rescato que siendo la más chica de la categoría no me sentía inferior a nadie, estaba en el presente mismo. Mi último año escolar lo pasé increíble y destaco, que por querer representar al colegio, hice 5 pruebas y batiendo record escolares. También el 2014, cuando corrí el Odesur con 30.000 personas en el Estadio Nacional, fue una experiencia increíble en la que salió todo como lo había planificado.

¿Cuáles han sido las dificultades de ser deportista de alto rendimiento en Chile?
Cuando yo partí en esta carrera deportiva el apoyo era basado en resultados y no en financiar la carrera del deportista. Te daban apoyo siempre con una medalla y si al año siguiente no había medalla te quitaban el Proddar (Programa de becas para deportistas de alto rendimiento). Creo que eso ha cambiado para lo atletas juveniles y los están apoyando cada vez más en el proceso, pero cuesta mucho para los atletas adultos que te apoyen sin la medalla sudamericana. Además que la gente espera que siempre estés arriba y como todo deportista hay años buenos, años no tan buenos y años malos. Aunque seas RCH de Chile, no significa mucho.
Y tú, ¿Cómo financias tu carrera deportiva?
Gracias a Dios, he tenido muy buenos auspiciadores. El año pasado decidí irme a USA para poder entrenar en un centro de alto rendimiento y con eso perdí algunos ya que no estaría en Chile. Ahora, ya de vuelta, cuento con el apoyo de VidaCel, Under Armour, mi club católica que me facilita donde entrenar, al igual que Speedworks, HK Human Capital que me permite trabajar a objetivos. Estoy en búsqueda de más marcas que quieran acompañarme en este camino y poder inspirar a la gente atreverse por sus sueños y llevar una vida sana.
Así en palabras simples, ¿Cuál es tu rutina de entrenamiento?
Mi rutina de entrenamiento consiste en ¡de todo un poco! Como corro los 400 metros planos, que es una prueba bien exigente, hago velocidad, aeróbico, pesas y entrenamiento funcional en Speedworks. También me metí a clases de Yoga para mejorar mi flexibilidad.
Cómo compatibilizas la vida privada y el deporte de alto rendimiento que es súper exigente.
Tengo mucha suerte que mi marido es fan del atletismo, lo compatibilizo de la manera que cuando estoy de “vacaciones”  de atletismo aprovecho de salir, estar más con mis amigas, hacer cosas más normales y, cuando estoy entrenando full, priorizo más todo lo que tenga que ver con el atletismo como nutrición, entrenamiento y mayormente en descansar.
Al volver de USA te alejaste un poco del deporte, ¿Qué te motivó a retomar?
Sí, cuando volví el 2009 venía de un año muy frustrante de una recuperación de una lesión y muy lejos de mis marcas. Una conversación con mi mamá me motivó a que empezara de nuevo de a poco, y así paso a paso, me fui reencarnado nuevamente con el atletismo.
Qué desafíos te esperan.
Poder ser mi mejor versión
Para alguien que está partiendo en esta disciplina, ¿Qué consejo le darías?
Le aconsejaría que sueñe en grande y que, a la vez, tenga y se escriba sus objetivos. Que sean de corto, mediano y largo plazo, y partir de a poco. Ir viendo el progreso, día a día y celebrarlo, disfrutar cada triunfo.
Preguntas Rápidas
Placer culpable:  El chocolate.
Tip motivacional: Uno siempre puede más.
Zapatilla favorita: Gemini III o las Bandit III (UNDER ARMOUR).
Cuánta agua al día: En verano tomo 3 litros, en invierno me cuesta más porque soy friolenta entonces intento que sean 2 litros, ya sea agua fría o caliente.
Playlist favorita para entrenar: Me encanta el Reggaeton para correr y siempre la que motiva es Eye of The Tiger.
Velocidad es: Libertad, pasión.