Por fin los esfuerzos de las mujeres y de organismos internacionales ven humo blanco respecto de penalizar la mutilación genital femenina en Sudán. La tan arraigada costumbre cultural ha afectado a 200 millones de mujeres en todo el mundo, siendo Africa el continente donde más casos se registran hasta el día de hoy, pero es una práctica que se encuentra en pueblos de todo el mundo.

La noticia causa gran satisfacción para la comunidad internacional y para las mujeres del país donde casi 9 de cada 10 mujeres, de 15 a 49 años, han sufrido la ablación, según cifras de la Unicef en 2010. “La mayoría han sido sometidas a un procedimiento conocido como infibulación o “circuncisión faraónica”, en el que se eliminan la totalidad o parte de los labios mayores y menores, y por lo general el clítoris. Muy a menudo, la operación la realiza una partera tradicional”, informó la entidad, aclarando además que dicha costumbre no tiene ningún beneficio para la salud, muy por el contrario es foco de constantes infecciones y problemas posteriores en la adultez y embarazo.

Este gran paso se da en medio de un contexto político algo delicado para Sudán que, hace casi un año, estaba bajo la dictadura de Omar Bashir (hoy ya derrocado), y se encuentra camino hacia la democracia, pero aún no dispone de Parlamento, por lo que la ley será aprobada esta semana por el Consejo de Ministros y el Consejo Soberano que son los órganos gobernantes.

La ley estipula tres años de cárcel para quienes practiquen la ablación, junto con el cierre de la licencia del centro de salud, pública o privada, donde se realice. Aún así, las organizaciones pro derechos humanos y derechos de la mujer, siguen insistiendo que además se incluya en la penalización a los padres de las niñas por exponer a sus hijas a tal violencia de género. Por el momento, el bosquejo de aprobó a cabalidad y las medidas están próximas a ponerse en práctica en todo el país.