@Cattesiri

 

Que la foto de perfil de Facebook, o de cualquier red social, sea nuestra mejor versión no es novedad. A todos nos gusta una buena foto que destaque nuestras cualidades, que además esté en un lindo ambiente y, si se ve lo más natural posible, se agradece. Es cierto e innegable, pero ¿no se estará abusando del poder de las redes?

Personalmente, las redes sociales me parecen entretenidas y una manera fácil y rápida de estar conectada y enterarme de cada quién. Publico en ellas cosas que me parecen interesantes y por supuesto, también lo que me es agradable, ya sea por vista o por concepto.

Así funcionan para todos, básicamente, porque así funciona también nuestro cerebro: para un adulto promedio más del 70% aprox. de los estímulos cerebrales entran por la vista, por lo tanto, es natural que nos sintamos atraídos por la visibilidad que obtenemos de las redes. Con una foto, en este caso con todo un perfil basado en imágenes, la cantidad de información que podemos recibir y enviar es impresionante. Hasta aquí todo bien.

La pregunta que quisiera plantearles es la siguiente: ¿hasta qué punto es real esa información? Hasta el cansancio se han publicado estudios que apelan a la inseguridad detrás de tantas Selfies y videitos que rayan en el narcisismo, pero no estoy necesariamente de acuerdo con esa postura, ya que cada generación tiene sus códigos y dinámicas y puede que esta forma de plantear la identidad no tenga, obligatoriamente, una connotación negativa. Pero insisto, qué siguen todos esos likes, ¿a la persona o a la idea de ella? o mejor dicho ¿damos “me gusta” y “seguimos” a personas o a personajes?

Esta vez, el rescate es a la autenticidad, en Stampa apelamos a ese valor todo el tiempo, mujeres reales con menos bluff y más pausas, más entendimiento, más conversaciones, incluso desorden e imperfección y menos burbujas virtuales. En resumen, más vida.

Entendamos que las redes son entretenidas, pero que no pasa nada si en aquella reunión no subiste esa foto genial, que si un día dejaste el celular a medio revisar, más que quedarnos fuera, volvemos a nosotras y a los nuestros, ese es el foco. Escucharnos para vivir quien somos, enteras, no solo para el pantallazo o el like, ¿te atreves?… vamos por ello.