Durante nuestro embarazo, el cuerpo va cambiando y así, debemos ir adaptando nuestra ropa a este nuevo físico que se prepara para la llegada de un hijo.

¿En qué debemos fijarnos a la hora de elegir nuestra ropa interior maternal? En primer lugar, estar embarazada es una etapa de cambios, donde es fundamental sentirnos lindas y agradadas con este nuevo cuerpo.


Thelma Rosselt, de la marca de ropa interior Liz, señala que “la prenda más adecuada para una mujer embarazada es aquella que se adapta a sus formas, pero no aprieta ni causa rices.”


Otro buen consejo es considerar el material del cual está hecho, donde se recomiendan telas con tejidos naturales, principalmente el algodón, que previene las alergias.


Los sostenes son un gran tema en esta etapa, y los expertos recomiendan sujetadores sin barba, con breteles resistentes y anchos, lo que les da mayor ajuste. En ese caso, las telas de algodón son las más útiles pues permiten la ventilación y no aprietan.


Thelma Rosselt también recomienda el uso de calzones faja, sobre todo en la última etapa del embarazo, ya que sujeta el vientre y alivia el dolor de espalda.


Para el post parto aparecen nuevas necesidades, como sostenes de amamantamiento, no sólo cómodos, sino también funcionales. En ese caso, el mercado ofrece varias alternativas. Existen de
varias formas. Algunos más discretos que dejan al descubierto solo la zona del pezón, y otros con mayor abertura, que permiten un mejor contacto entre la madre y su hijo.


Tanto pre y postparto requieren de las mejores opciones para hacer esta etapa cómoda y segura.