En Brasil la ministra de Mujer, Familia y Derechos Humanos, Damares Alves declaró: “¡Atención, atención! Es una nueva era en Brasil. ¡Niño viste de azul y niña viste de rosa!”. Lo que inmediatamente se hizo viral, ganándose el rechazo de varios en redes sociales, incluidos el famoso cantante de Bossa Nova Caetano Veloso, quien publicó su disconformidad con el Hashtag #MeninosVestemRosa (Los niños visten rosa). Pero Alves no es la única en ser “conservadora” respecto del uso de los colores para los géneros, ya que grandes marcas como Gillette, LEGO, Mattel, y un sin fin de otras, usan el estereotipo para definir a quién están dirigidos su productos, sesgo que hoy, claramente, causa molestias incluso hasta en los niños, como ya es patente en los virales de internet.

Aún así, ¿Te has preguntado de dónde viene el supuesto
conservadurismo a la hora de ponerle color a un género? ¿Sabías que la clásica elección rosado y azul, no es tan “Clásica” como crees? Sigue leyendo y te sorprenderás ya que el medio EL PAÍS, en su momento, hizo una interesante recopilación de datos que te resumimos a continuación:

En Pink and Blue: Telling the Girls From the Boys in Americala historiadora experta en la evolución de la vestimenta, Jo B. Paoletti explica que en Estados Unidos no se usaron los tonos pastel para los bebés hasta la Primera Guerra Mundial: antes se optaba simplemente por el blanco. Además, por aquel entonces el rosa era el color de los niños, al ser “más decidido y fuerte”, mientras que las niñas debían vestir el azul, “más delicado y amable”. Hay que tener en cuenta que el rosa se asociaba al rojo, el color de la sangre y del vigor.

¿Y en Europa? Los tonos pastel (tanto azul como rosa) también eran los habituales para los bebés europeos. Y cuando se diferenciaba, no siempre se seguía el criterio actual. Los orfanatos en Francia utilizaban el azul para los niños y el rosa para las niñas, pero según publicó el Huffington Post, en Bélgica, Suiza y parte de Alemania era al revés. De hecho, Eva Heller explica en su libro Psicología del color que en Alemania esta distinción no nace hasta los años 20 y no se generaliza hasta los 70.

En EE.UU. la distinción no era tampoco tan clara. En 1927 Time publicó un cuadro que detallaba cuál era la oferta preferente de colores en grandes almacenes estadounidenses, que también recoge Paoletti. Esta tabla refleja que el criterio todavía no estaba claro, eso sí, el 60% de los grandes almacenes prefería el rosa para los niños.

No fue hasta 1980 que la llamada “tradicional” asociación de colores y género se impuso. Según Paoletti, en lo que se refiere a este tema hay mucha más diferenciación por sexos ahora que hace décadas.

Lo interesante es que no hay raíces ancestrales que justifiquen estas preferencias, ni tampoco razones genéticas. Los niños de menos de dos años prefieren los colores intensos como el rojo y el azul, según Anne Fausto-Sterling, y no los colores suaves y pastel.

Si bien, hay un estudio, publicado por la BBC, que sugiere que las mujeres prefieren los tonos rojos, liláceos y rosados, al ser ellas las encargadas de recolectar fruta hace miles de años y que les sería útil para observar cambios de tono en la piel de sus hijos y detectar una posible fiebre, estas explicaciones son meramente especulativas ya que identifica preferencias y no habilidades perceptivas. Dicho estudio también muestra que el color favorito de la mayoría de personas (hombres y mujeres) es el azul, lo que estaría relacionado, al parecer, con la importancia que tuvieron para nosotros el cielo claro y las aguas azules y limpias.

En resumen, no hay que olvidar que las convenciones sobre los significados de cada color son arbitrarias, además de cambiar con el tiempo. Así, el rojo se suele identificar con la vida, la salud, el vigor, al ser el color de la sangre. Parece casi lógico, pero se trata de un sesgo: asociamos las características de cosas diferentes simplemente porque se parecen. 

A veces, la connotación del color ni siquiera tiene que ver con alguna semejanza física sino con un contexto cultural: el púrpura se asocia a la nobleza y a los reyes simplemente por lo caro que resultaba conseguir este tinte. Así como Yellow, en inglés, también significa cobarde, (a Judas se le vestía en muchos cuadros con este color), pero también se asocia al sol y por tanto a la felicidad y a la nobleza (como en Egipto y China).

Con todo lo anterior, no hay motivo para pretender, ni mucho menos exigir la asociación de productos y vestimentas para cada género, es cuestión del contexto y época (para quienes gustan seguir la moda), pero por sobre todo, es una elección personal.