Es común ver en redes sociales distintas páginas dedicadas al llamado Nail Art. El arte de pintarse las uñas con figuras y diseños ha llegado a nuestro país para quedarse y cada vez son
más las mujeres que dedican al menos una hora al mes a sus manos.

En el Salón Pop Art Nails Bar aseguran que “hace 15 años atrás la oferta de manicure era escasa y totalmente enfocada en la accesoria. Hoy, en cambio, hay una oferta específica, enfocada y especializada en manicure y pedicure, lo que ha conllevado un grado de precisión y desarrollo de técnicas impresionantes”.

Nicole Gutiérrez, manicurista de El Espacio de Belleza asegura que “actualmente, hacerse la manicure con esmaltado permanente no es un lujo de ocasiones especiales, sino que una
necesidad. Las visitas al manicurista ahora son todos los meses”. También explica que, si bien las clientas llegan tímidas y sólo utilizando colores nudes, al pasar los meses comienzan a
atreverse con colores y diseños más dinámicos.

Sin embargo, definitivamente lo que más predomina es la manicure francesa y el degradé, ya que permite que el crecimiento de la uña no se note de inmediato y así, extender el tiempo de duración del diseño. En cuanto al Nail Art los diseños van de la mano con la personalidad de cada clienta y claro, de lo que pueda ofrecer tu manicurista.

Camila Bécar, manicurista especializada en permanente y diseños, menciona que un punto común para las mujeres chilenas son las flores de todo tipo. “Las mujeres se caracterizan por tener una afinidad a las flores. Puedo asegurarte qué el 100% de las manicuristas han hecho
alguna vez un tipo de flor”, asegura Camila.

Nicole, Camila y Pop Art son parte de las manicuristas que sólo trabajan con productos Cruelty Free. Para ellas, es una manera de manifestar su desagrado a una industria que genera
maltrato innecesario a los animales. Cabe destacar que hoy en día hay alternativas de testeo que tienen de un 80 a 90% de efectividad, una cifra bastante superior al 45% de efectividad
que poseen las pruebas en animales, según cifras de Humane Society International.

Según Nicole, hay productos de excelente calidad que no tiene nada que envidiarle a aquellos que sí han sido probados en animales. En el caso de Pop Art Nails Bar, saben que para muchas mujeres hoy es una necesidad la manicure Cruelty Free y la oferta escasa. Además, aseguran que “somos muy pocos los salones no crueles (menos de 5). Es más barato usar productos testeados en animales, pero asumimos la carga y estamos felices de aportar en algo a la causa”.