Para quienes nunca lo habían escuchado, el Chi Kung o Qi Gong es una técnica milenaria utilizada en la medicina china para fortalecer y desarrollar en armonía los llamados “tres tesoros” que organizan la energía básica para la vida, que son: el cuerpo, la mente y la energía interior. Por tanto, el significado de su nombre está estrechamente relacionado con la energía vital y lo que se obtiene del trabajo constante de ella, es decir, “el arte de cultivar la energía para que circule correcta y armoniosamente por nuestro organismo”.

En Chile, esta disciplina también conocida como “la fuente de la juventud”, se escuchaba hace algunos años dentro de los círculos de las artes marciales y es ahí donde por lo general se imparten clases, pero hoy en día sus beneficios se han expandido masivamente a través de cursos, talleres, seminarios, centros privados y públicos, por lo que ya se encuentra al alcance de todas aquellas todos los que de deseen aprender y practicarla.

Elena Vásquez es Antropóloga Social de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano (UAHC), especialista en adulto mayor (UNAP-SENAMA), biomagnetista médica y profesora de Qi Gong. Aprendió esta disciplina de la mano del maestro Alberto Castillo, “quien, generosamente ha dedicado su tiempo y experiencia para enseñarme en profundidad todos los aspectos de esta disciplina. Mi perfeccionamiento con él es continuo, de manera de poder entregar una enseñanza completa, de calidad y enfocada a las necesidades de mis alumnos”.

El Qui Gong puede ser practicado por hombres y mujeres de cualquier edad, pero teniendo en cuenta “que plantea un trabajo personal, es decir, el profesor debe tener el criterio de captar las necesidades de los alumnos y proyectarlas en los ejercicios más adecuados para ellos y, a su vez, el alumno debe tener conciencia de su condición física y psico-emocional al iniciar su práctica, de manera de ir conociendo sus límites y posibilidades para obtener el beneficio posible”, nos explica la profesora de Qi Gong que hoy enseña esta novedosa técnica para el programa del Adulto Mayor de Vitacura, “Vitamayor”, sede Bicentenario y Padre Hurtado.

Los beneficios de la práctica constante del Qi gong son innumerables y entre ellos podemos mencionar, el fortalecimiento de la musculatura, tendones, mejorar la elongación, trabajar la movilidad articular, equilibrio, entre otros. Y en un trabajo más interno, mejoramos considerablemente el funcionamiento de los órganos y sistemas del cuerpo, como por ejemplo, el cardiovascular, respiratorio, digestivo, endocrino, inmunológico, entre otros.

También “es importante considerar los beneficios psico-emocionales que conlleva esta práctica, pues mejora la memoria, la concentración, equilibrando las emociones y el desarrollo en profundidad de las cualidades humanas”, asegura Vásquez.

Pero a pesar de las virtudes del Qi Gong hay que tener en cuenta una serie de recomendaciones a la hora de practicarlo. Elena nos explica las precauciones:

-No practicar justo después de comer, porque podría alterar el proceso de la digestión. Tampoco hacerlo con el estómago vacío. El mejor momento es aproximadamente una hora después de haber comido.

-Tampoco hay que practicarlo los días en los que nos sintamos muy fatigados. En esas ocasiones podemos limitarnos a hacer respiraciones conscientes o meditación.

-Y por último, “recuerda siempre tomar tus cursos o talleres con personas realmente calificadas y con experiencia en el área”, concluye Vásquez.