Pasar un invierno sin la calefacción adecuada puede ser un tormento. No solo por el frío, sino por los efectos colaterales que pueden producir una mala elección: contaminación del aire, sequedad del ambiente, altos costos en la cuenta de la luz, pero llegó el momento de aclarar algunos puntos sobre las estufas eléctricas y romper el mito.

En Stampa Magazine hablamos con Kiko Zettler, experto y product line de Somela, para que nos aconsejara, desde su experiencia y el expertice de la marca, sobre qué aspectos tener en cuenta a la hora de elegir la mejor forma para calentar nuestro hogar. Pon atención, porque si pensabas que las estufas eléctricas eran gastadoras, la tecnología, esta vez, nos ayudará también con la cuenta.

Lo primero que debemos tener claro es para qué fin queremos nuestro calefactor. “Factores como el espacio que se desea temperar, si hay niños chicos en la casa que se puedan quemar, si busca un sistema que esterilice el ambiente, si se quiere con termostato de corte o se prefiere que este prendido siempre. Si son para sectores húmedos, si lo va a usar para secar telas (toallas- Paños de cocina), etc, son fundamentales para priorizar.” Nos comenta el experto y tiene toda la razón, puesto que hay distintos productos para los diferentes fines.

Si lo que buscamos es mantener temperada nuestra oficina, un cuarto pequeño como un taller o quizás un baño, lo ideal son los termoventiladores que, en Somela, tienen la potencia necesaria para cubrir un espacio de 10 a 13 mts2, con termostato que ayuda a no gastar de más, sistema anti calentamiento y antivuelco para mayor seguridad e incluso, con tecnología de protección antihumedad (IP21), si lo quieres para no pasar frío después de la ducha. Destacamos en esta familia el PTC 150, que cuenta con placas de termo cerámica que alcanzan una mayor temperatura en el menor tiempo y con un consumo que no supera los 1400w por hora, además cubre 13 mt2 o la versión en torre que cubre 25mt2 con un consumo de 2000w por hora, sus precios son $23.990 y $44.990 respectivamente. ¡Ideal!

Para nuestros dormitorios se nos aconsejan los los calefactores óleo eléctricos cuya tecnología es limpia y una de las más seguras del mercado, y además, tienen la capacidad para resistir altas temperaturas. Cubren desde los 17 hasta los 25 mts2 y cuyos modelos más grandes, tienen un accesorio para secar toallas.

¿Y la sequedad del ambiente?

Considerando las complicaciones respiratorias del invierno Somela propone sus estufas LED también con Placas Termo Cerámicas (PTC) con un óptimo consumo de 1500w y capacidad para calentar 25mt2, sin secar el ambiente y con 3 niveles de potencia, termostato y control remoto; existe el modelo Statto y el Purezza que además de lo anterior, tiene la función esterilizadora UV que limpia el ambiente de microorganismos.

Con tanta tecnología a nuestro favor se nos hace el invierno más fácil, pero Kiko Zettler concluye sus recomendaciones con un importante consejo para todos: “Las estufas eléctricas no producen contaminación intra domiciliaria como lo podrían producir estufas a parafina de interior. Aún así, siempre se recomienda ventilar las habitaciones que se están temperando por algunos minutos generando la renovación del aire para evitar que los ambientes se sequen, esto sin importar el sistema de estufas que se utilice”.