Ati

Por:@ati_nutrifitness

Sol, playa, vacaciones, viaje, familia, tranquilidad, son algunos de los conceptos que vienen a nuestra mente cuando pensamos en el verano.

¿Y la alimentación? ¿Qué recomendaciones respecto a la alimentación existen para mantenernos sanas y energéticas en este periodo? Siendo un período lleno de actividades, al menos ten presente estos tres puntos donde sea que estés.

1. Hidrátate.

Recuerda que nuestro cuerpo es aproximadamente 60% agua y el mecanismo normal que realiza para eliminar el exceso de calor es a través de la transpiración (a través de la exudación de agua, se elimina el exceso de calor generado por el ambiente), por lo tanto perdemos agua y necesitamos reponerla.

¿Cuánto tomar? Una recomendación general es consumir aproximadamente 2 litros de agua, lo que puede aumentar a 2,5 cuando realizamos actividad física o en ambientes de mucho calor. Pero escucha a tu cuerpo, bebe agua constantemente, incorpora sagradamente un vaso de agua acompañando las comidas principales y mantén una botellita contigo.

¿Qué tomar? Siempre lo natural es lo mejor, prefiere agua, le puedes agregar rodajas de fruta, esencias, hierbas etc. Una opción agradable también es hacer limonadas sin azúcar acompañada de hierbas (menta, albahaca, etc) y una buena cantidad de hielo. Puedes dejar una botellita de 500 cc con un poco de agua en la congeladora, así tendrás un hielo grande que mantenga helada el agua con que llenes la botella.

2. Aprovecha las frutas y verduras de la temporada.

Una característica que encanta del verano es la gran variedad de frutas y verduras disponibles, aprovecha los sabores de la temporada.

Come 2 porciones de frutas al día: Frutillas, Arándanos, Cerezas, Frambuesa, Melón, Sandía, Tuna, Duraznos, Damascos, Uvas. Puedes comerlas al natural, picadas, licuadas con leche y hielo, como jugo, como helado, etc … como las prefieras, pero ojalá sin adicionarles más azúcar.

Come al menos 3 porciones de verduras: Tomate, albahaca, espárragos, pepino, choclo y zapallito italiano. Prueba preparaciones refrescantes como, gazpacho, sopas frías en general y ensaladas.

3. Modera el consumo de carne y prefiere pescados frescos:

Si estás en la playa, o cerca del agua natural, aprovecha de aumentar la ingesta de pescado y modera el consumo de carnes. El pescado aporta vitaminas del grupo B y el graso o azul, como el salmón y el atún, aportan además, vitaminas del grupo A, D y E, ácidos grasos EPA y DHA.

La recomendación es consumir 2 porciones de pescado diarios y las vacaciones, generalmente, son el momento para obtenerlas frescas, al igual que los mariscos que aportan proteínas y minerales, aunque no te excedas con estos últimos ya que algunos tienen altos niveles de colesterol. Si vas a comer preparaciones de pescado crudo como ceviche o tártaro, intenta hacerlos en casa o consumirlos en un lugar autorizado.