Por @franguevaraj

Cuando uno pasa la barrera de los 30 y empieza a acercarse a los 40, las temidas arrugas y marcas de expresión se empiezan a notar cada vez más, pesadilla de toda mujer. Si bien me cuido con muchas cremas y me saco el maquillaje cada vez que lo uso, aún así mi piel ya tiene marcas que me encantaría borrar o atenuar.

Y ni que lo hubiese pedido, se acercaba mi cumpleaños y me llegó una invitación que no podía dejar de aceptar! Clínica VisualFace me llamaba para vivir una mañana de belleza y probar sus tratamientos.

La verdad nunca me había hecho nada en la cara así que estaba un poco temerosa e incrédula. Pero, menos mal, ¡fui!

Desde que una llega a la clínica el trato de las especialistas es muy personalizado y humano. Se llena una ficha clínica de antecedentes y te preguntan qué es lo que te gustaría tratar. Si bien habían tratamientos corporales yo opté por probar en mi rostro el tratamiento Beautiful Face. ¿En qué consiste se preguntarán?

Es la única tecnología que combina desde el mismo cabezal manual, un tratamiento capaz de llegar a capas más profundas de la piel y que fragmentan las moléculas de grasa. El frío graduable que desprende funciona como un escudo protector de la piel y permite trabajar en varios planos profundos del tejido subcutáneo. En resumen: multiplica los efectos de la regeneración de ácido hialurónico y colágeno y es el único en el mundo capaz de tratar una piel tan maltratada por los efectos del consumo del cigarrillo, dando una gran posibilidad aquellas pacientes que el destino de su rostro solo auguraba un pésimo final y que no existía tratamiento que permitiera recomponer el aspecto de la piel exhibida día a día.

Quitar del rostro la evidencia a veces muy marcada de la falta de sueño, los cambios hormonales, los cambios bruscos de peso, la falta de consumo de agua, los efectos del clima, la alimentación e incluso la genética, es el más común de los sueños de toda mujer, y cada vez resulta más fácil, rápido, y asequible. Salir de una sesión con cara renovada, terminar el tratamiento y reconocerse rejuvenecida frente al espejo alegran la vida y, además, desmienten el dicho de que para estar guapas es necesario sufrir: la sutileza, suavidad y confort del tratamiento no produce malestar alguno.

El tratamiento rehidratante, reafirmante y rejuvenecedor facial se nota desde la primera sesión, donde se percibe un alisamiento de las arrugas y mayor tersura en la piel; los resultados se consolidan a lo largo del tratamiento de las 6 sesiones, máximo dos por semana.

Si están tentadas y necesitan más información de este tratamiento las invito a visitar VisualFace no se arrepentirán!