La seguidilla de atentados terroristas al pueblo británico no paran. Hace unos días un camión arrolló a peatones que transitaban sobre el London Bridge mientras que en las cercanías de Borough Market hubo un ataque con apuñalamientos. Según los reportes, la agencia de ISIS, Al Amaq, se adjudicó los actos ocurridos.

Para el alcalde de Londres, Sadiq Khan, se trató de un “ataque deliberado y cobarde”. “Lo condeno en los términos más enérgicos, no hay ninguna justificación para tales actos bárbaros”, dijo. Ante lo sucedido, la primera ministra británica, Theresa May, convocó una sesión de crisis del máximo organismo de seguridad británico.

Estos hechos se suman al ataque ocurrido hace dos meses atrás en el Puente de Westminster donde fallecieron cuatro personas, y el del 22 de mayo ocurrido en Manchester durante el recital de Ariana Grande donde explotó una bomba que dejó 22 muertos.

¿Pero por qué Inglaterra? Ya en Marzo de este año las autoridades británicas anunciaban que se estaban preparando para hacer frente a una ola de posibles “enormes y espectaculares ataques”. En ese entonces el subcomisionado de la policía Mark Rowley informó que ISIS estaba atacando el estilo de vida occidental el cual ha pasado a tener “un enfoque estrecho de policía y ejército como símbolos del Estado, a algo mucho más amplio”, expresó a la cadena CNN.

Otro comunicado emitido en base a información de inteligencia y proporcionado por agencias de seguridad europeas, indicaban que Reino Unido sería objetivo del ISIS luego que los dirigentes de la red terroristas solicitaran a sus combatientes británicos volver a casa y llevar a cabo un ataque en el nombre del “califato”.

Pero a todas estas razones se suma la más importante, pues el origen de los atentados se remonta a fines del año pasado, luego que en diciembre de 2016 Reino Unido autorizara los ataques aéreos contra ISIS en Siria. Cuatro aviones Tornado despegaron de la base aérea de Akrotiri, en Chipre, para llevar a cabo la primera operación de una campaña que no sería corta.

10 horas de debate y la moción del primer ministro británico David Cameron salió adelante con 397 votos a favor (60%) y 223 en contra. La Cámara de los Comunes dijo, en esa oportunidad, y tal como lo había dicho Cameron, “no es hora de sentarse y esperar”. El objetivo de la misión era dar “un verdadero golpe a los ingresos del petróleo de los que depende el ISIS”. Pero toda acción tiene su consecuencia, y hoy lo vemos reflejado en los noticieros cada noche.

La amenaza del terrorismo es “una nueva realidad” que hará que la sociedad se transforme, aseguró a la BBC la jefa de la Policía de Londres, Cressida Dick. Pero a diferencia de otros países, en Inglaterra las autoridades cuentan con los recursos necesarios para combatirlo. “Desde 2013 hemos desbaratado, creo, 18 atentados planificados”, dijo Dick, por lo que se aumentará la cantidad de policías en las calles.

¿Seguirán sumándose atentados? ¿Cuál será la respuesta del gobierno británico? El pasar de las semanas nos dará las respuestas.