Un nuevo brote de Hanta virus ha sido el tema de preocupación sanitaria últimamente, pero lo cierto es que en las vacaciones de verano hay también riesgos mucho más cotidianos a los que es necesario estar atentos. Dolores de oídos, de estómago, quemaduras… ¿Te suenan familiar? Para que pases tus días de descanso sin contratiempos, te damos la lista de los problemas que, el sistema de salud de Isapres, consideran más comunes en este período para que puedas evitarlos.

Hongos

Es normal andar descalzos en playas, piscinas y duchas y es muy probable que algún hongo esté esperando por tus pies. Hay de muchos tipos pero la forma más efectiva de evitarlos es usar hawaianas para andar por espacios públicos y sus duchas, y por supuesto, secarse bien los pies. En caso de contagio, es fácil comprar en la farmacia alguna crema antifúngica.

Otitis

Es muy importante que nuestros oídos se mantengan secos, sobre todo si estamos mucho tiempo en la playa o piscina. Si nos entra agua y esta queda en el oído puede además entrar una bacteria y entonces provocar una dolorosa infección.

Manten tus oidos limpios y secos, si llegaras a tener molestias, evita mojarlos e importante es ver a un especialista ya que una infección mal cuidada puede ser peligrosa.

Deshidratación

con las altas temperaturas es normal perder más agua de lo acostumbrado, por eso es importante, sobre todo en niños y deportistas, que tomen bastante líquido al día.

Mantén bebidas isotónicas en caso de una deshidratación más seria, para restituir las sales y el líquido perdido.

¡Cuidado con el sol!

Parece mentira, pero las quemaduras de sol son uno de las principales motivos de consulta en períodos de verano. Siempre debes usar protector solar, ideal que nunca bajes del factor 30. Las ampollas y yagas, como todo el daño solar, tiene efecto acumulativo, más vale prevenir que curar.

Intoxicaciones

Es imperativo que te fijes en cómo se conservan los alimentos. Las temperaturas más altas generan un ambiente ideal para la proliferación de bacterias y gérmenes que pueden contaminar tu comida. Una infección intestinal te hará pasar varios días sin disfrutar tus vacaciones.

Siempre mantén tus alimentos protegidos del alcance de insectos e idealmente, en el resfrigerador para conservarlos mejor. Importante es que te laves las manos antes y después de manipularlos y cuándo no estés en tu casa, verifica que las condiciones higiénicas estén certificadas.

Infección urinaria

Mujeres y niñas son las principales afectadas. Evita estar mucho rato con el traje de baños mojado. Lleva siempre uno de recambio para evitar que la excesiva humedad y el frío afecte el sistema urinario.

Si sientes ardor al orinar y dolor en la parte baja del abdomen, acude a un médico para que puedas eliminar la infección de una vez, ya que una cistitis mal llevada puede comprometer tus riñones.

Alergias

Evita las reacciones alérgicas a las picaduras de insectos que suelen abundar en verano. Usa un repelente y deja algún insecticida para tu habitación. Si tu alergia es a las plantas, lleva siempre contigo un antialérgico donde sea que vayas, playa o campo.

Accidentes

Atención especial a los niños, a las piscinas, a los roqueríos y cualquier situación que, producto de un relajo, pueda ocurrir un accidente.

Como último consejo, lleva siempre un botiquín con productos para desinfectar heridas, para bajar la fiebre, para la flora intestinal, algún antihistamínico y por supuesto, algún analgésico, gaza y algodón. La idea es estar preparados para disfrutar las vacaciones sin contratiempos.