Nada nuevo, ya nos lo hemos preguntado antes: ¿Por qué ganó?, ¿Lo merecía? Cómo olvidar que Mussolini, Hitler y Stalin fueron aspirantes al Premio Nobel de la Paz y que el indio Mahatma Gandhi, una de las mayores figuras del pacifismo mundial, no lo recibió pese a ser nominado cinco veces.

El mayor reconocimiento mundial en sus 113 años de historia nunca ha estado exento de críticas, y este año no fue la excepción.  En su edición 2016 la polémica se desarrolló en torno al Nobel de Literatura, ya que por primera vez la distinción fue entregada a un cantautor.

El Lauro se lo llevó el norteamericano Bob Dylan por crear “nuevas expresiones poéticas dentro de la gran tradición de la canción estadounidense”, dijo la Academia Sueca, encargada de nombrarlo como ganador en esta categoría. Las letras de sus canciones incorporan temas sociales, religiosos, políticos, el amor, y su versatilidad tanto en el ámbito del arte, la pintura y el cine, lo habrían llevado a quedarse con el galardón ¿Justo merecedor?

Remontándonos al pasado, otro de los premios que en algunas ocasiones ha dejado un dejo amargo es el Nobel de la Paz. el presidente de Estados Unidos Theodore Roosevelt recibió en 1906 este galardón por “su labor de arbitraje en el Tribunal Internacional de La Haya, en donde actuó como mediador en un gran número de conflictos” y también por su éxito en la mediación que puso fin a la guerra ruso-japonesa. Pero por qué un Nobel de la Paz a alguien que antes de ser presidente fue coronel en la guerra hispano-estadounidense y entre Estados Unidos y Filipinas…

En 1918 el alemán Fritz recibió el Premio Nobel de Química por la síntesis del amoníaco. Sin embargo, el hallazgo fue utilizado en la Primera Guerra Mundial por las tropas alemanas para masacrar a cientos de miles de soldados.

En 1944 el alemán Otto Hahn también ganó un Nobel de Química por el descubrimiento de la fisión nuclear del uranio y del torio (1938), sin embargo, sus estudios contribuyeron a la creación de la bomba atómica, que más tarde destruiría las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki.

La lista continúa. En 1949 se otorgó  el Nobel de Medicina al neurocirujano portugués Antonio Egas Moniz por desarrollar la lobotomía, una técnica quirúrgica que se practicaba a los enfermos psiquiátricos. Pese a que familiares de pacientes lobotomizados pidieron que fuera retirado el galardón, los Estatutos de la Fundación Nobel no hacen posible la solicitud.

Otro galardón criticado fue el Nobel de la Paz de 1973, el cual se lo llevó el secretario de Estado norteamericano durante el Gobierno de Richard Nixon, Henry Kissinger, luego de lograr un alto al fuego en la guerra de Vietnam y que compartió con su contraparte vietnamita, Le Duc Tho, el cual no aceptó recibirlo. Años más tarde, fueron desclasificados documentos de la CIA que confirmaban su implicancia en el golpe de estado chileno de Augusto Pinochet, el mismo año en el que le fue concedido el Nobel. También se conoció su relación con los servicios secretos con los Gobiernos Militares de Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia. Varios intelectuales, entre ellos el escritor portugués José Saramago, solicitaron que se le retirara el galardón.

1994. Yasir Arafafat, Simon Peres y Isaac Rabin. El galardón fue concedido a los entonces presidentes de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), ministro de Exteriores de Israel y primer ministro israelí por su “contribución histórica al proceso de paz entre Israel y Palestina, sustituyendo la guerra y el odio por la cooperación” a través de su compromiso con los acuerdos de Oslo de 1993.

La crítica se basó en que los acuerdos de paz fracasaron. Asimismo, Kaare Kristiansen, uno de los miembros del Comité, dimitió para protestar por la concesión del premio a Arafat por su “pasado teñido de violencia, de terrorismo y de sangre”. Mientras que en 2002, varios miembros del comité exigían que le fuera retirado el premio a Simon Peres por formar parte de un Gobierno que reprimía Palestina.

Año 2009. Barack Obama recibe el Nobel de la Paz por su “extraordinario esfuerzo en fortalecer la diplomacia internacional y la cooperación entre pueblos” y por su “visión de un mundo sin armas nucleares”. Recapitulando, el actual presidente de Estados Unidos lideró junto a otros cinco países el acuerdo nuclear con Irán y de haber promovido el deshielo con Cuba. Según http://internacional.elpais.com, “en 2009 reforzó la presencia militar de estadounidense en Afganistán, aprobó en 2011 ataques aéreos en Libia contra el régimen de Muamar el Gadafi y volvió a involucrar militarmente a EE.UU. en Irak tras el avance yihadista de 2014, a pesar de que en 2011 había impulsado la retirada de sus tropas”.

Con los años la rigurosidad en la entrega del galardón se ha ido fortaleciendo ¿lo suficiente? Juzgue usted mismo…