Nuestro cerebro es una máquina pensante, compleja, pero muy flexible si logramos aprender a manejarla. La neurociencia, se encarga de estudiar el funcionamiento de nuestro sistema nervioso y cómo se comporta este fundamental órgano. Desde ahí, hemos rescatado algunos consejos de los expertos para ayudarnos a programar nuestras reacciones con un foco positivo y productivo en estos tiempos de aislamiento.

Según explica el científico de renombre en la materia, Facundo Manes, en sus charlas y columnas para el diario El País, nuestra forma de pensar es rigurosa y propensa a formar patrones de conducta que, a veces, nos limitan, pero sí podemos cambiarlos para ser más felices y más productivos.

Para el también experto en la materia Gastón Morales, la clave está en evitar el estrés que, hoy por hoy, no nos produce una descarga de adrenalina (como cuando debíamos librarnos de una bestia), sino más bien nos hunde en una tensión prolongada que genera cortisol, que es responsable de hacernos propensos a muchas enfermedades y también de nuestra “infelicidad”, asociada a la ansiedad e insatisfacción crónicos, pero ¿cómo programarnos para el bienestar?

Morales destaca los siguientes puntos:

Focalizar. Pintar, leer, tejer, cocinar o cualquier cosa que pongan todos los sentidos en un mismo lugar, hará que nuestras conexiones cerebrales sean más profundas y llevará nuestra mente al presente.

– Relacionarse socialmente. Somos seres sociales y el privarnos de dichas relaciones finalmente menoscaba nuestra salud mental. Es necesario mantener los vínculos aún en cuarentena, con quienes no están cerca (a través de la tecnología) y con quienes sí vemos a diario.

– Jugar. Dejar la mente libre para crear en pos del entretenimiento hace bien, nos hace felices y fomenta el estado de “flow” que es cuando perdemos la noción del tiempo y de nosotros mismos en una actividad que nos gusta y nos desafía en un nivel motivante.

– No hacer nada. Estar en estado contemplativo, mirando el techo, simplemente disfrutando de no hacer nada, permite que el cerebro procese la información. Los momentos de ocio nos liberan de la tensión y nos hacen más productivos por contradictorio que suene.

Hacer introspección. Evaluarnos obliga a hacer consciente lo que queremos mejorar, la clave es tener un diálogo franco y amable para automotivarnos.

Dormir. El sueño sella el aprendizaje y recarga.

– Hacer actividad aeróbica. Romper el estado de reposo y elevar el ritmo cardíaco por un rato hace bien químicamente, sus efectos nos harán más positivos.

Por otra parte, respecto de lo que no debemos hacer, ambos expertos coinciden en evitar el multitasking, ya que no da al cerebro la oportunidad de generar respuestas eficaces y termina por agotar los recursos y energías, haciéndonos ineficientes. Es mejor ir de a una tarea a la vez. También recomiendan no excedernos en horarios continuos demasiado largos de trabajo, ya que, para mantener la creatividad es necesario hacer pausas y permitir el descanso. Lo mismo con las metas personales, no dejar un gran fin por alcanzar, más valen hartas etapas pequeñas que permitan la recompensa y así avanzar hacia el objetivo de manera grata y estimulante.