Cada 3 horas en Chile se diagnostica una mujer con cáncer de mama. El cáncer de mama es la primera causa de muerte de mujeres por cáncer en el país e implica para muchas mujeres una situación que afecta profundamente su forma física y, psicológicamente, su calidad de vida.

Una de las áreas que puede sufrir un mayor impacto psicológico en la mujer con cáncer de mama, es la dimensión de la autoestima, en sus relaciones sociales y de pareja. Los efectos de la cirugía y de los tratamientos oncológicos, sobre todo aquellos que poseen efectos visibles como la extirpación de un pecho o la caída del cabello y de las cejas, pueden dañar la imagen corporal que cada mujer posee de sí misma, y por ende, generar secuelas negativas sobre la percepción de su identidad femenina

Indudablemente, el cáncer de mama no termina con la operación. Tras la enfermedad llega una nueva etapa, reconstruirse. Replicando la campaña española Areola Solidaria impulsada por Dolores Pérez Sancho fundadora de AMEPO (Asociación de Micropigmentación Estética Paramédica y Oncológica), Paola Gateño Caraccioli, fundadora de FEMPO (Fundación de Estética y de Micropigmentación Paramédica y Oncológica) y presidente de AEDEPO (Asociación Española de Dermo-Micropigmentación Estética, Paramédica y Oncológica) en España, lleva adelante en Chile desde 2017, un programa social gratuito #SOLOXTUSONRISA para mujeres con
cáncer de mama, maquillando la piel de forma permanente a través de la técnica de la Dermo-Micropigmentación Estética dónde se obtiene un efecto 3D.

A través de distintas técnicas y con la utilización de pigmentos inocuos para la salud y homologados por la Unión Europea, certificados para trabajar en pieles fragilizadas por los tratamientos oncológicos, se logra reconstruir de forma total o parcial aréolas mamarias y pezones a pacientes mastectomizadas o irradiadas que hayan sufrido la pérdida de una mama; camuflar cicatrices o simplemente acompañarlas en el proceso de quimioterapia con la creación cejas y un efecto de engrosamiento de pestañas. A diferencia de un tatuaje tradicional, se ingresa únicamente en la primera capa de la piel y no la tercera. Lejos de ser una intervención puramente estética, esta técnica es un paso muy importante en la recuperación de muchas mujeres, que no sólo necesitan curarse físicamente, sino también emocionalmente.

Según varios estudios universitarios comprobados, el acompañamiento y un estado de ánimo positivo es fundamental en la recuperación y la mejoría de una paciente en tratamiento oncológico ya que el sistema inmunológico está relacionado con la actitud mental. Ganarle al cáncer entonces no es sólo sobrevivir al diagnóstico y su cura física, sino que pasa por múltiples procesos de aprendizaje y recorrido donde las mujeres se ven enfrentadas a miedos, tristeza, sensación de abandono y pérdida provocada por la mutilación de un pecho.

El programa social #SOLOXTUSONRISA que ya ha ayudado a cientos de mujeres derivados por hospitales, centros médicos y asociaciones de cáncer de mama, se ha financiado hasta ahora exclusivamente con tiempo y recursos propios limitando el impacto social que puede generar. En sólo insumos es importante saber que cada reconstrucción de areola tiene un costo aproximado de $450.000 por las tres sesiones que se necesitan.

En Enero 2018, se dio dos nuevos impulsos importantes a la campaña social #SOLOXTUSONRISA. Primero con la creación de la fundación FEMPO que busca concienciar en Chile a la población y a los organismos sanitarios públicos de la importancia de la Dermo-Micropigmentación Oncológica en las pacientes que han sufrido cáncer de mama como un derecho y no un privilegio; y, a su vez, contar con un equipo multidisciplinario para contribuir a la contención y al acompañamiento de esta dura enfermedad. Segundo, la internacionalización de la campaña #SOLOXTUSONRISA con el lanzamiento de #CRUZANDOFRONTERAS ampliando su trabajo primero en Tenerife (España) junto con el apoyo de la AEEO (Asociación Española de Estética Oncológica) de la cual Paola Gateño es miembro; y después en la región de América del Sur con Bolivia en Febrero 2018.

Sin una concientización del tema, un trabajo en conjunto y un apoyo externo, miles de mujeres
supervivientes no podrán beneficiar de estos programas sociales gratuitos abierto para todas y seguirán sufriendo día tras día de las cicatrices visibles del cáncer de mama sin poder volver a una vida normal.