Italia presentó esta semana un pre proyecto para intentar prohibir legalmente el uso de la tecnología inteligente en niños menores de 14 años, esto es un paso más allá de lo ya logrado en Europa y en distintas partes del mundo, donde se prohíbe el uso de smartphones en horarios de clases. El motivo es la acelerada adicción que niños están presentando a las tecnologías que, si bien son aliadas como herramientas (más que nunca en pandemia), pueden ser dañinas si no se limita su uso.

La explicación biológica se da porque al interior del cerebro del niño, cuando está frente a una pantalla inteligente, se activan los receptores del placer liberando fuertes dosis de dopamina, hormona que, entre otras funciones, es la responsable de la sensación de placer, llevando a nuestro cerebro a querer repetir cuanto sea posible la experiencia que lo causó. Lo negativo de esto es que al estimular los receptores del placer continuamente necesitaremos niveles muy altos de actividad para volver a sentir placer, por lo que una actividad cotidiana como jugar para los niños, no podría competir con una pantalla, es decir, el uso persistente genera una adicción a las pantallas por la asociación placentera a su uso. A lo anterior se suman los efectos secundarios como déficit de atención, problemas en el desarrollo del lenguaje, menor empatía y mayores niveles de ansiedad e irritabilidad.

SI bien es solo un pre proyecto, lo cierto es que la tecnología inteligente puede causar serios desórdenes no solo en niños y adolescentes, los adultos no somos inmune a esta adicción que hoy ya tienen nombre:

Phubbing: Proveniente de las palabras aglosajonas “phone” (teléfono) y “snubbing” (menospreciar), Phubbing es el término para catalogar la práctica en la que un individuo ignora a otras personas al estar demasiado ensimismado en el uso del teléfono celular.

Nomofobia (no-móvil-fobia). Temor irracional a estar sin el teléfono móvil por olvido, ausencia de cobertura, de batería, pérdida o sustracción pensando en lo que se pierde al no estar conectado a las redes sociales o aplicaciones.

Cibercondría: Obsesión por buscar información médica en internet

Adicción a los videojuegos : Falta de control sobre el juego  especialmente con respecto a la frecuencia, intensidad y duración. Prioridad absoluta del juego frente a otras actividades propias de la vida diaria. Seguir jugando a pesar de las consecuencias negativas que esta conducta ocasiona ya que acaba afectando todas las áreas de la vida de la persona: familiar, académica-laboral, social.

Fomo: (fear of missing out): Temor a no ser parte/pertenecer y perderse de lo que está sucediendo. Si bien este miedo existe aún sin la necesidad de tecnología, las redes sociales virtuales y la tecnología inteligente ha hecho que se incremente a tal nivel de llegar a producir adicción.

La tecnología tiene sus riesgos como cualquier herramienta, pero los psicólogos concuerdan que los videojuegos y las redes sociales son las más «peligrosas» si no se participa en ellos con responsabilidad. A continuación, algunas de las señales destacadas por el grupo de psicólogos de la Clínica Miralles de España para identificar actitudes asociadas a la adicción a las redes sociales virtuales y videojuegos:

  • 1.Se muestra nerviosa y ansiosa cuando no tiene el Smartphone, no hay cobertura o wifi.
  • 2. Necesita estar consultando las redes constantemente dese cualquier dispositivo disponible.
  • 3. Tiene sentimientos de tristeza y soledad cuando no está conectada pensando que no le interesa a nadie al no poder interactuar.
  • 4. Ansiedad al enviar mensajes y no recibir respuesta inmediata.
  • 5. Ansiedad provocada por tener la percepción de que su teléfono no recibe mensajes.
  • 6. Inicia muchas conversaciones, con muchos grupos a la vez y aplicaciones con la necesidad de sentir que está interactuando con todos, recibir muchas respuestas y sentirse parte del grupo.
  • 7. Subir a las redes cada movimiento que realiza, pensamiento, o acontecimiento minio con la finalidad de obtener refuerzo.
  • 8. No participa activamente en las reuniones con personas físicas o se desconcentra al estar respondiendo y mandando mensajes.
  • 9. Pasa mucho tiempo aislada del resto de miembros de la familia con su smartphone.
  • 10. Deja de atender o retrasa la realización de otras actividades al estar ocupada en las redes.
  • 11. Se enfada y se pone agresiva si se le interrumpe.
  • 12. Pierde horas de descanso por estar conectada a las redes (vamping) hasta altas horas de la madrugada.
  • 13. Su rendimiento académico ha disminuido o empeorado.

videojuegos

  • 1. Juega más de cuatro horas al día seguidas y sin parar.
  • 2. Prefiere siempre jugar a los videojuegos que realizar otras lúdicas.
  • 3. Evita encuentros con amigos e incluso abandonar amistades para dedicar más tiempo a los videojuegos.
  • 4. Siente la necesidad de jugar constantemente y no descansar ni pensar en otras cosas.
  • 5. Descuida sus labores, perjudicando su rendimiento escolar o laboral.
  • 6. Reacciona con irritabilidad si se le interrumpe o se imponen restricciones horarias.
  • 7. Es Incapaz de disfrutar de otras actividades y tener cambios de humor bruscos o tendencia al aislamiento.
  • 8. Gasto de dinero en los juegos aún siendo gratuitos o aun teniendo otras prioridades de pago.
  • 9. Mala alimentación y trastornos alimentarios como consecuencia (bollería, batidos, refrescos azucarados y activadores tipo coca-cola, monster, redbull).
  • 10. Robarle horas al sueño por seguir jugando.