A todas se nos deteriora el pelo durante el verano; la sal de mar, el cloro de las piscinas, el viento y sobre todo la radiación UV lo altera, deshidrata y envejece profundamente. “Cuando volvemos a nuestra rutina de estudios o trabajo estos daños se hacen aún más evidentes, ya que se ve afectada la cutícula -esa fina capa que cubre cada uno de los cabellos- e inclusive puede llegar a debilitarse o romperse su queratina natural”, explica Javiera Henríquez Product Manager Marketing, Preunic. ¿Resultado? Pelo reseco, frágil, áspero, sin brillo, que cambia de color y hasta que puede caerse.

El problema es que todos estos agentes externos también llegan al cuero cabelludo, ya que, al ser una extensión de la piel, se ve afectada igual que la epidermis del cuerpo. Así, la capa hidrolipídica de protección natural del cuero cabelludo se pudo debilitar, favoreciendo su desvitalización, enrojecimiento o deshidratación.


La buena noticia es que este mes es el momento preciso para comenzar la operación post verano, para recuperarlo y mejorarlo de la raíz a las puntas.

Para cumplir con este propósito, destacan reparadores milagrosos como el Aloe Vera, que por su valor nutricional devuelve la suavidad y el brillo al cabello maltratado, o el reconocido Argán con sus propiedades emolientes, que nutren y reparan el castigo provocado por el sol.

LOS PASOS

  1. Limpieza purificante: Busca shampoo con propiedades humectantes. Recuerda que además de limpiar o corregir algún desbalance, lo ideal es que calme y humecte el cuero cabelludo, zona donde debes aplicarlo con suaves masajes, evitando el largo del pelo, ya que la estructura en general no necesita de una higiene tan profunda. “Para el acondicionador, usa formulaciones con agentes siliconados que recubran las fibras del pelo, dándoles mayor elasticidad, suavidad, brillo y resistencia, para proporcionarle un aspecto más saludable”, recomienda la Product Manager.
  2. Restauración: Infaltables los tratamientos reparadores, como máscaras y productos sin enjuague, ya que aportan nutrición profunda y ayudan a reparar la fibra dañada. Elige los que ofrezcan un alto poder de reparación, hidratación y protección duradera para todo el día. “Las máscaras deben aplicarse 2 a 3 veces por semana luego del acondicionador, evitando el cuero cabelludo y esparciéndola hacia las puntas. En Preunic tenemos una gran variedad de mascarillas, con precios desde $ 990”, finaliza Javiera Henríquez.
  3. Protección antiage: Los rayos UV causan mucho daño en el cuero cabelludo; en consecuencia, el pelo pierde brillo, se vuelve más áspero, más quebradizo, se deshidrata, se altera el color y las puntas se abren. Si pasas mucho al aire libre prueba los protectores solares capilares, para evitar su resecamiento. Son muy fáciles de aplicar ya que por lo general se vaporizan.

OTROS TIPS


Evita la caída por quiebre: El daño estructural causado en la fibra del cabello provoca la degradación de las capas internas y externas, tornándolo frágil, menos resistente, quebradizo y con tendencia a la rotura. Solución: Productos para el lavado que reduzcan el desgaste estructural del cabello y aumenten su resistencia, para el control de la caída por quiebre. 

Dale un respiro: Evita las agresiones estéticas como exceso de secador, brushing, planchado, coloraciones, decoloraciones, alisados químicos, etcétera, ya que sumarán una agresión extra para el pelo si está seco o dañado. Si su uso es inevitable, aplica un protector térmico antes de realizarlo, para que el calor no le quite la humedad a tu pelo.


Trátalo suavemente: Sécalo cuidadosamente con la toalla, sin estrujar ni refregar; aplica presiones suaves en forma de secante para absorber el exceso de agua. No lo cepilles cuando está mojado, porque está más vulnerable y se puede quebrar con mayor facilidad.


Corte de puntas: Las puntas son la parte más “vieja” del cabello y donde se acumulan los años de desgaste, que sumados a los del verano, favorecen su apertura. Si dejas crecer el pelo, será más difícil luego acabar con ellas, ya que se extenderán en la fibra siguiendo su proceso de expansión.