El sofá, la mesa de centro, los cuadros, los artículos de diseño, ¿el televisor? En la casa del vecino, del hermano, del amigo, ¿y en la tuya? Muchos tienen la noción que el televisor debe estar en los dormitorios y no en aquellos espacios en los que compartimos con la familia y nuestros invitados.

Razones hay muchas. Existe la percepción de que los televisores son robustos y cuentan con demasiados cables periféricos, o simplemente porque algunos consideran que es de mal gusto, (por supuesto apelamos al buen tino de cada quién).

Hablamos con el destacado diseñador de ambientes Cristián Preece y ahondamos en dos mitos que sostienen las personas reacias a situar el televisor en un espacio común como el living ¡Comencemos!

“Los televisores son feos, tienen muchos cables”

La oferta de televisores es enorme, existen de diversos tamaños y formas. Sin embargo, la mayoría de ellos comparten una característica en común: los cables y dispositivos que alteran la estética de los ambientes.

Aun así, vale decir que hoy en día existen equipos que conjugan la tecnología de punta con el diseño y estilo, de manera que la estética no sea un impedimento a la hora de instalarlos en espacios comunes como el living. Siguiendo esta línea, Cristián Preece nos cuenta que los fabricantes tecnológicos ya están desarrollando productos que se complementan con la decoración de los espacios.

“Los usuarios exigen productos tecnológicos que además de satisfacer una necesidad, sean atractivos visualmente. Es por esto, que se han diseñado pantallas que empalman con la decoración de cualquier lugar como es la QLED TV de Samsung, el cual tiene un diseño minimalista con un bisel muy delgado que permite integrarse a cualquier espacio de manera casi imperceptible. Además su pantalla curva lo hace perfecto para espacios amplios, al igual que la incorporación de accesorios, como el atril, que permiten jugar mucho con el espacio y el entorno del televisor”, dice Preece.

La fortaleza, en el caso de este producto, se encuentra en un cable óptico transparente que unifica todos los dispositivos televisivos en un solo aparato. Así, el clásico cableado que suele estropear las decoraciones deja de ser un problema.

También existen televisores se puede instalar sobre un atril que lo convierten en una especie de obra de arte que se luce en todo tipo de ambientes, ya sean minimalistas o maximalistas, modernos o más bien acogedores, fríos o cálidos.

“El living es un lugar para compartir con mis familiares e invitados, no para ver televisión”

Según un estudio realizado por el Consejo Nacional de Televisión en 2016, los chilenos consumen aproximadamente 2 horas y 15 minutos de contenidos audiovisuales al día.

Paralelamente, una encuesta que fue realizada por USAstreams.com en 2017, arrojó que el 63% de los chilenos consume entre 30 y 60 minutos diarios de programas, series o películas a través de una plataforma online.

Dichas cifras dan cuenta de que el consumo audiovisual está en auge. Dentro de este panorama, es muy común que los miembros de la familia se encierren en sus dormitorios para disfrutar de una serie o película, ya sea a través del cable o de una plataforma online.

Cristián Preece, nos explica que las personas ya no quieren sentirse aisladas en sus dormitorios, lo que se traduce en domicilios con espacios integrados. Es justamente por esto, que muchos están reconsiderando la idea de instalar el televisor en el living.

“El diseño responde al estilo de vida que se quiere tener. Dentro de este supuesto, los dueños de casa ya no están dispuestos a fomentar el encierro de los miembros de la familia”, dice el experto.

Las pantallas se han convertido en un elemento fundamental, y las bondades de la tecnología y el diseño ofrecen equipos que combinan lo último de la innovación y el diseño, por lo que la idea de instalar un televisor en el living no es tan descabellada como muchos creen, el consumo audiovisual criterioso puede enriquecer los vínculos familiares y generar temas de conversación posteriores.

¡Rompe el estigma y entrégate al cambio!