Ati  Por: @ati_nutrifitness

¿Te estás preparando para el verano y pretendes comenzar un plan de alimentación y de entrenamiento para bajar esos kilitos de más?

Quizás has escuchado que entrenar en ayunas a una intensidad media por la mañana puede ser más eficaz para eliminar ese rollito incómodo. Pero, ¿Es tan así? ¿Cómo funciona?

El ayuno, es el estado que torna el metabolismo cuando el cuerpo no ha recibido alimentos durante un periodo prolongado, aproximadamente 10 horas y sucede, preferentemente en la mañana, posterior a una noche sin comer. (*El desayuno, significa detener el estado de ayuno, tal como indica el nombre: Des-ayuno)

¿Cual sería el fundamento del entrenamiento en estado de ayuno?

El cuerpo necesita un suministro de energía permanente para mantener sus funciones vitales andando, esta energía la puede obtener en primera instancia a partir de la glucosa circulante o almacenada. En el caso de que esta no sea suficiente, el cuerpo también puede obtener energía a partir de la oxidación de grasas circulantes o almacenadas en el tejido adiposo y también de algunos aminoácidos.

Posterior a dormir, cuando no hemos recibido alimento durante varias horas, y por lo tanto nuestros niveles de glucosa en sangre disminuyen, el cuerpo comienza a utilizar la glucosa que se encuentra almacenada en forma de “glucógeno” en el músculo e hígado. Cuando estas reservas comienzan a disminuir, empezamos a redirigir nuestros procesos metabólicos y hormonales para liberar ácidos grasos desde el tejido adiposo y, así, obtener energía a partir de estos. Suena evidente, entrenando a una intensidad media en ayunas, el cuerpo comienza a obtener energía directamente a partir de las grasas que tenemos almacenadas.

Se han descrito que todos estas adaptaciones metabólicas intracelulares que suceden a partir del entrenamiento en ayunas, mejoran parámetros o indicadores bioquímicos, tales como: Disminución de triglicéridos musculares, disminución de grasa visceral y colesterol LDL, además de mejorar la tolerancia a la glucosa, lo que significa una tremenda ventaja para quienes cursen con síndrome metabólico.

¿Entonces, vamos a perder más grasa?

La evidencia actual sostiene que estos beneficios intracelulares no se traducen finalmente en un cambio global de la composición corporal. Existen estudios que declaran que la base teórica, que respalda los beneficios del entrenamiento en ayunas, ignora la visión global del cuerpo humano y su naturaleza dinámica que continuamente ajusta el uso de los distintos sustratos como combustible en una permanente búsqueda de la estabilidad (Termodinámica). Es decir, una mayor utilización de grasas como combustible durante un período de tiempo determinado (como es el periodo de entrenamiento en ayunas), finalmente se compensa durante el resto del día, aumentando la utilización de los carbohidratos, lo que finalmente anularía o compensaría el efecto.

Esto reafirma la postura que sostiene que para estimular cambios en composición corporal sigue siendo predominante mantener un balance calórico negativo diario, paulatino y permanente durante un tiempo determinado. Uno no baja de peso por un día o un momento, sino cómo resultado de varios días manteniendo una restricción calórica, hasta que la cantidad de calorías negativas se traduzcan en un kilo de peso corporal perdido.

En resumen, entrenar en ayunas sí puede mejorar ciertos parámetros metabólicos asociados a síndrome metabólico, pero no parece ser mayormente ventajoso para quienes solo quieren disminuir el porcentaje de grasa corporal. Por lo tanto:

1-Si estás en un plan de alimentación y entrenamiento para mejorar tu composición corporal y te recomendaron entrenar en ayunas a una intensidad media durante la mañana para “quemar más grasa”, puedes decirle a tu entrenador que no hace diferencia alguna para estos efectos, no obstante, si te acomoda, hazlo.

2-Si usualmente te fatigas y te cuesta mucho entrenar en estas condiciones, prefiere tomar un desayuno previo, el resultado en composición corporal finalmente será el mismo.

3-Si tu entrenamiento busca mejorar parámetros bioquímicos asociados a síndrome metabólico, probablemente si sea una buena opción.