por: Ps. Marianne Kohler -Cursando Postítulo en Terapia Estratégica Breve. Terapeuta Floral y Reiki. Facilitadora de Talleres para el manejo de ansiedad, Mindfulness y Meditación. Creadora del Espacio Terapéutico Agua de Luz.

 

Tienes la sensación de que estamos desenfocadas, abrumadas, lejos de nosotras mismas, de que las cosas van de mal en peor… Pausa. Respira. Cerremos los ojos por un momento. ¿Puedes notar lo lejos que estás de ti? Sabemos que tenemos algo en nuestro interior, pero parece que, cada vez, son menos los momentos en que lo logramos sentir, apreciar y disfrutar, debido a tanta información negativa que nos rodea contantemente, entre deberes y los noticieros.

Es necesario volver a nuestro centro, aquello que tenemos ahí dentro de nosotras que actúa como nuestra brújula y es nuestra paz interior. Se hace imperativo volver, principalmente, porque el bienestar viene desde ese lugar, no desde el exterior. Somos felices por lo que somos, no por lo que tenemos. ¿Recuerdas cuándo decíamos que es de adentro hacia fuera? Este centro es nuestro adentro y debemos partir por volver ahí.

Martin Seligman, Director del Departamento de Psicología de la Universidad de Pensilvania y denominado “Padre de la Psicología Positiva”, en el año 2002 propuso lo que denominó la “Teoría de la auténtica felicidad”. En 2011, en su nuevo libro “Flourish” (Florecer), Seligman reformula sus ideas sobre psicología positiva y propone una nueva “Teoría del bienestar”, la que plantea que cada persona es responsable de su propio bienestar y felicidad (sí, eso implica hacer un esfuerzo y salir de la zona de confort).

Con eso de contexto, te dejo algunos tips que puedes hacer en el día a día para cultivar tu paz interior y felicidad cotidiana:

  1. Date momentos en off: apaga el celular (pc, tablets, etc.,) y desconéctate unos minutos antes de dormir. Si no puedes apagarlo toda la noche, entonces regálate un momento al día de apagarlo mientras te dedicas 100% a otra cosa.
  2. Amigos: la presencia de tus buenos amigos es medicina para el alma. Si no puedes verlos, exprésales tu amor a través de algún mensaje con una palabra de cariño.
  3. Haz la buena acción del día: Todos los días, proponte hacer una buena acción. No sólo traerá dicha a quien recibe el gesto, sino que también a quien lo da.
  4. Cualquier actividad rutinaria que tengas que hacer, acompáñala de buena música y aroma que haga expandir tus sentidos.
  5.  Regálate el momento de introspección antes de dormir: no hagas listas de las actividades de mañana, dedica este momento para meditar, orar, reflexionar, agradecer o simplemente, estar unos minutos en silencio con los ojos cerrados.

Veamos la felicidad en la simpleza, la felicidad en los momentos del día a día. Después de todo, y aunque vivamos contratiempos o situaciones adversas, siempre podemos hacer algo para invertir en nosotras. Buscar estas instancias para ti, hace la diferencia.