Desde deseos reprimidos hasta premoniciones, la interpretación de los sueños ha intrigado al ser humano desde tiempos bíblicos y con justa razón, ¿cuántos hemos soñado algo perturbador que nos deja preocupados todo el día? Lo cierto es que casi todos.

Los sueños ocurren en la fase de sueño llamada REM, por la sigla en inglés rapid eye movement, que es el momento en el que estamos en un estado más profundo. Diversas investigaciones, como la del canadiense Tore Nielsen del Dream and Nightmare Laboratory de Montreal, asocian la actividad de una zona del hipocampo mientras soñamos, permitiendo concluir que nuestra memoria estaría implicada seriamente en el proceso, por mucho más de un día (“residuos diurnos” que hablaba Freud), pero aún la evidencia científica no es contundente.

Aún así, los sueños son una herramienta en muchas terapias para lograr nuestro bienestar psicológico por lo que quisimos dar unos tips con respecto a su interpretación paso a paso, ¡no olvides tu libreta en el velador!

Elementos y detalles: Según los expertos, lo primero es darnos cuenta que los sueños son particulares para cada quién y así será su interpretación, es decir, no es lo mismo soñar con agua para un nadador, que para alguien que no sabe nadar.

Emociones: Cada hecho ocurrido en el sueño debe ser considerado junto a la emoción que nos provoca (miedo, felicidad, rabia) y lo mismo para las personas que participan del sueño.

Personajes: Todos los que aparecen en los sueños tienen directa relación con nosotros, ej: si aparece el abuelo, la señora del almacén y nosotros; hay que pensar desde su perspectiva la situación dada, junto con qué significan ellos para nosotros.

Al lograr identificar todo lo anterior y analizar la información, podremos ver qué nos está revelando el sueño, ya sea una situación actual, un miedo o alguna necesidad. Pero, según comenta el psicoterapeuta español José Antonio García en su página Psicoterapeutas.es, después viene, tal vez, lo más difícil pero útil y sanador:

Control/Desafío: una vez identificado el tenor del sueño podemos tener conciencia de ellos y manejar la emoción, “confrontar y vencer los peligros en los sueños. Si un animal ataca, no huir”, menciona. Lo mismo que si hay placer, disfrutar la situación (si soñamos que volamos, por ejemplo), y no asustarse.

Importante para esto es mantener la calma post sueño y, antes de despertar completamente, trabajar sobre ellos como lo mencionamos. Así, podremos llevar una pesadilla a un final feliz, salir airosos de un desafío, manejar la ansiedad de una pena, o sea lo que sea que nuestra mente nos muestre mientras dormimos y sacar un beneficio… Quién sabe, tal vez hasta veamos algún mensaje con premonición.