La pandemia y sus vaivenes nos ha obligado a mantenernos puertas adentro y con niños no es tan fácil, no solo por la necesidad de movimiento, sino también por las obligaciones escolares que a veces, cuesta mantener el hábito. Dentro de esas cosas que cuestan, pero que son positivas en nuestros niños, es el hábito de la lectura. Si te preguntas el porqué es importante, aquí te damos algunas buenas razones respaldadas por pedagogos para que te animes a incentivarla, ya que puede ayudarlos más de lo que crees.

1- La primera cosa es lo obvio, las habilidades lingüísticas: por sencillo que sea el libro, leer amplía el vocabulario, el uso correcto del lenguaje tanto en la gramática como en la ortografía, ya que también aprenden a «ver» las palabras.

2- Capacidad de expresión: todo relato tiene un comienzo, un clímax y un desenlace, por lo que en la lectura asimilarán ejemplos de buen desarrollo de una historia sin darse cuenta.

3-Empatía y flexibilidad:  Los libros cuentan historias con distintos personajes y situaciones, que al ser descritas, invitan al lector a ponerse en su lugar, entender contextos y a conocer los sentimientos y los puntos de vista de otros, a la vez que ejercita la memoria y la comprensión.

 4- Creatividad e ilusión: A través de la lectura el niño se ve expuesto distintos escenarios en los cuales puede viajar con su imaginación, dando vida a personajes y lugares que se hacen realidad en su mente. Son ellos los cocreadores de las fantasías que encuentran al leer. Cuando es limitada la posibilidad de movimiento, los libros son aliados para su mente y diversión.

5-Conocimiento: No todo es fantasía, dependiendo de los gustos de cada niño, en los libros puede encontrar conocimiento respecto de eso que le encanta y despertar su curiosidad por otros aspectos de esa área u otras y así, vaya ampliando sus conocimientos. La gran diferencia con internet (donde también hay mucha información) es que el estímulo no provoca a un shot de hormonas equivalentes a un golpe de heroína, como han demostrado hacer las pantallas interactivas, sino mucho más limpio y amplio en términos de actividad cerebral y desarrollo de las capacidades de concentración, atención y aprendizaje, lo que no se consigue tan fácilmente con otros medios.

6- Compañía para siempre: el niño que tiene el hábito de la lectura tendrá un compañero con el que puede contar para encontrar respuestas, entretención o consuelo si lo requiriese. Un libro tiene la capacidad de motivarlo a explorar más su entorno, conseguir mejores amigos, o incluso fantasear con viajar al espacio, o donde sea.

Así que ya lo sabes, recuerda que los libros son aliados de la crianza y del desarrollo y no necesitas estar mucho rato, (haciendo de la actividad un desastre), basta con algunos minutos, según la edad del niño, para que el contacto con las páginas y los títulos les sea familiar. Así, de forma natural, hacerlos parte de su cotidianidad.